Dissendium RPG
Conectarse

Recuperar mi contraseña


Dic 16-Ene 25
Las vacaciones vinieron y se fueron. Todos esperan, con gran anticipación, que la nieve que cae del cielo pare de una vez.

Más información
Últimos temas
»  ≈ Comeback Home [Af. Normales]
Miér Oct 01, 2014 12:47 pm por Invitado

» Avada Kedavra -Foro nuevo- (Afiliación Élite)
Sáb Sep 27, 2014 10:59 pm por Invitado

» Deus ex Heros {Élite}
Sáb Sep 27, 2014 12:28 pm por Invitado

» Búsqueda de Rol
Mar Sep 02, 2014 10:43 am por Ian Sabbagh

» Notificación Importante
Mar Sep 02, 2014 10:41 am por Ian Sabbagh

» Solicitud de nuevo boton
Jue Ago 28, 2014 11:29 pm por Invitado

» || Blaze of Glory || Afiliación Normal
Mar Ago 26, 2014 6:36 am por Invitado

» Pensando título || Relas de Jayden Lindermann
Lun Ago 18, 2014 1:47 pm por Jayden B. Lindermann

» THE MORTAL INSTRUMENTS - NORMAL -RE APERTURA
Dom Ago 17, 2014 3:09 pm por Invitado

040

020

015

010

000

020
Afiliados Hermanos
(2/5)
(48/48)
KNOCKTURN ALLEYFruit of the poisonous treeOPPUGNO THE LIGHTSOurs Is The GloryCruel Intentions Almos ImmortalObliviate!PAINFUL LIBERTY

We belong way down below - Jax Trager

Ir abajo

We belong way down below - Jax Trager

Mensaje por Lily L. Potter el Miér Jun 25, 2014 8:02 pm

❝ We belong way down below
24 de Diciembre, varias horas antes de Navidad - 7:00 pm  


En sus oídos retumbaba el latido acelerado de su corazón, mezclándose con las insistentes pisadas que se acercaban cada vez más. Con una mano se impulsaba a través de las estrechas paredes del callejón y con la otra se aferraba a la varita como si su vida dependiera de ella. A decir verdad, sí, su vida sí dependía de su jodida varita. Lástima que el terror hubiera bloqueado su buen juicio y se viera incapaz de lanzar hechizos mientras se concentraba en escapar. No tenía ni idea de porqué aquellas figuras oscuras la acechaban entre las sombras, ni de dónde habían salido, ni qué querían, pero no era estúpida. Si a quienes fuera que la estaban persiguiendo le favorecían las penumbras, estas también podían jugar en su favor. Solamente tenía que ser lo suficientemente rápida, lo suficientemente ágil como para escabullirse de sus perseguidores. Sintió como su gorro se resbalaba de su cabeza, dejándo sus indomables cabellos pelirrojos libres en el frío aire nocturno. "Asombroso" pensó Lillian Potter "Jodidamente asombroso, ahora parezco una linterna andante" y dijo adiós a sus probabilidades de escapar ilesa, de escapar sin tener que abrirse paso con maldiciones. No se volteó en ningun momento, no quitó su mirada de las sombras que se levantaban frente a ella, ni siquiera cuando sus pies amenazaron con resbalar en la nieve sucia, ni siquiera cuando pudo jurar que una mano se extendía en su dirección. No, siguió corriendo, desesperada, intentando pensar en alguna estrategia.

Casi se llevó puesto el muro de ladrillos, no lo vió venir. Estaba encerrada, en un callejón sin salida. Se volteó justo a tiempo, cuando un hechizo paralizante estaba por golpearla de lleno e instintivamente se protegió con su varita. Sostuvo su arma al frente mientras uno, dos encapuchados le cerraron el paso. No tenía ningun refuerzo que llamar, nadie que se preocupara si llegaba tarde. Su familia no sabía dónde estaba, les había mentido sobre la destinación, les había mentido sobre el propósito. Si tan solo hubiera sido capaz de desaparecer, de detener su respiración entrecortada, el imperceptible temblor de sus rodillas. Había salido por un maldito regalo que había olvidado comprar y ahora, ese estúpido regalo, que ni siquiera había llegado a elegir, sería la causa de su joven muerte. Pero que agradable noticia se llevaría su familia. Muerta en Nochebuena, en una estrecha y repugnante calle de un lugar que tenía prohibido visitar. Y es que Lily no había entrado en el Callejón Knockturn porque sí, se había visto obligada cuando los locales habían comenzado a cerrar, las luces a apagarse y se había sentido perseguida, había caído justo en la trampa. Era una idiota, debería haber sabido que no podía sobrevivir en el territorio de esos magos horribles -porque todos los magos horribles se juntaban en ese lugar - que claramente no tenían buenas intenciones.  

Uno de los hombres en túnica comenzó a caminar hacia ella y Lily se apegó a la pared del callejón cuanto pudo. No se dejaría dañar sin dar pelea. Debía vivir para lo que siempre todo el mundo había creído que sería: una heroína, igual que su padre antes que ella. Levantó la barbilla, fingiendo una valentía que no tenía y clavó sus ojos en el enemigo que se había adelantado. El cabello le caía sobre la frente, sentía el frio sudor en la nuca, el helado viento sonrojando su rostro. No podía morir, no aún. No lo haría, se negaba. Cuando el desconocido dió un paso más, la mano de Lillian salió disparada hacia adelante, su varita casi tocando el pecho del mago. ¿Sabrían quién era, de quién era hija? ¿O simplemente buscaban otra niñita inocente a la que atormentar? De ser la última, habían fallado en su propósito, Lily no era ninguna niñita inocente. No vió venir el expelliarmus, que la dejó desarmada, y tampoco estaba demasiado consciente cuando una mano la tomó por el pelo y la separó de los mugrosos ladrillos. No era una pelea justa, no, dos hombres contra una adolescente, dos magos contra una bruja aún cursando sus estudios. "Vaya, vaya" murmuró una voz cercana a su rostro, el desagradable aliento chocando contra su mejilla. "Nos has hecho perder mucho tiempo, muñequita". La chica apartó la vista. Le repugnaba, las lagrimas amenazaban con salir, pero no les daría el gusto. Quería escupir la cara de quién la sostenía de esa manera tan agresiva, como hubiera hecho la protagonista de una película, pero realmente no quería acelerar el proceso de su muerte. Notó de reojo dónde había quedado su varita y, mientras su atacante se decidía que hacer con ella, su cabeza intentaba idear alguna especie de plan. Estaba aterrada, por supuesto, pero algo tenía que salvarla.
avatar
Lily L. Potter
Alumno de Gryffindor
Alumno de Gryffindor

Imagen o Gif : Nombre Completo : Lillian Luna Potter
Bando : Orden del Fénix
Orientación Sexual : Heterosexual
Mensajes : 140

Ver perfil de usuario http://dissendium-rpg.foroactivo.mx/t149-lily-l-potter-id#491 http://dissendium-rpg.foroactivo.mx/t898-stand-by-the-queen-relaciones-de-lillian-potter#5078 http://dissendium-rpg.foroactivo.mx/t637-queen-in-the-north-lillian-potter#3389

Volver arriba Ir abajo

Re: We belong way down below - Jax Trager

Mensaje por Jax Trager el Miér Jun 25, 2014 9:54 pm

Caminaba por el callejón tratando de hacer tiempo antes de meterse a algún pub y posiblemente pillar la borrachera del año. La hora de la cena se aproximaba y la gente ya se iba marchando a celebrar la nochebuena a sus casas, con su familia. Jax odiaba aquella parte del año, pero se obligaba a presenciar la ilusión y felicidad de los demás, que le recordaban todo lo que había perdido por culpa de los puristas. Ahora más que nunca necesitaba alimentar su odio, o no sería capaz de seguir haciendo lo que hacían.
Puede que todavía le quedara familia, pero no tenía realmente un hogar. Jax no había celebrado una navidad en familia desde que su madre murió. De niños él y su hermana se quedaban siempre en Hogwarts y ahora que ambos se habían graduado, Fawn pasaba estos días en casa de amigos, llevándose a Liam con ella. A Jax le parecía bien. El niño se merecía una infancia felíz que él no podía darle y, Fawn, ella también se merecía pasárselo bien y no estar deprimida en casa. Su padre, por su parte, la pasaba como siempre de borrachera, para variar. Así que él, en definitiva, se quedaba sin mejor cosa que hacer que regodearse en su odio.

Ya había anochecido cuando comenzó a nevar ligeramente. Buscando cobijo se encendió un cigarro y se paró a ojear un escaparate de utensilios escolares que le arrancó una sonrisa nostálgica. Echaba de menos Hogwarts. La vida fuera del colegio era bastante solitaria y cruenta. Estaba cerca del callejón knockturn y comenzó a debartirse si hacer todo el camino de regreso hasta el caldero chorreante o buscarse problemas por el otro lado. Nada bueno le esperaba en aquel nido de carroñeros, magos oscuros y puristas, pero, sin embargo, se vio atraído hacia aquel lugar, tal vez por la sed de sangre que le llevaba a adentrarse en territorio enemigo o simplemente curiosidad por ver cómo el otro lado pasaba aquella época del año. Jax no necesitaba un motivo para hacer algo. Simplemente se le ocurría una idea y, como retándose a sí mismo, acababa haciéndolo.

No le temía a la oscuridad de aquellos callejones ni a las criaturas que lo habitaban, pero aún así sacó la varita nada más pasar la señal que rezaba: 'callejón knockturn'. Este parecía estar tan poco concurrido como su análogo, incluso menos. Tan solo se cruzó al principio con aquella bruja loca que siempre estaba por allí echando maldiciones a diestro y siniestro. Cuanto más se adentraba en aquel laberinto de callejones, menos actividad había, hasta el punto de que solo podía oír sus pasos.  Un poco decepcionado se paró, dispuesto a dar la vuelta, aunque al hacerlo se dio cuenta de que no eran solo sus pasos los que escuchaba. Sin persárselo dos veces se puso a perseguirlos intentando ver de qué pasaba, a pesar de que fuera quien fuese a él no le incumbía. Cuando finalmente dio con la calle correcta y vislumbró a varias figuras, se pegó a una pared, la varita en alto y el corazón a mil. Escuchando las palabras de uno de los tipos, se decidió a intervenir antes de que atacaran a la muchacha. En aquellos momentos no le importaba quien fuera ella, ni tan siquiera se paró a pensar si sería de sangre pura o no. Sin embargo, lo que hizo fue un tanto temerario teniendo en cuenta que quería 'salvarla'. Salió de entre las sombras, colocándose casi a la altura de ellos, en guardia. Les pilló un poco por sorpresa, ninguno de ellos sabían si eran enemigos o amigos. Jax decidió iniciar negociaciones sin saber muy bien cómo abordar el tema. A pesar de estar entrenando para ser auror todavía no se sentía bien en la piel de héroe. "Dejadla marchar, ¿qué demonios os ha hecho?" Dijo con un tono más de colega de bar que otra cosa. Al parecer se disponían a contestar, pero Jax no les dejó tiempo a hacerlo. Lanzó una bombarda contra la pared tras ellos, provocando una explosión de poco calibre, suficiente para hacer un poco de daño y distraer a los tipos un momento. Trató de que la mayoría de los ladrillos no le dieran a la chica con un hechizo protector, pero por la rapidez de todo no pudo contener muchos de ellos. Se acercó a ella corriendo y le ayudó a levantarse con una mano, mientras con la que sujetaba la varita intentaba mantener a raya a uno de los tipos.
avatar
Jax Trager
Academia del Ministerio
Academia del Ministerio

Imagen o Gif : Nombre Completo : Jackson Trager
Bando : Casus Belli
Orientación Sexual : Pansexual
Mensajes : 14

Ver perfil de usuario http://dissendium-rpg.foroactivo.mx/t953-jax-tig-trager-id#5434 http://dissendium-rpg.foroactivo.mx/ http://dissendium-rpg.foroactivo.mx/

Volver arriba Ir abajo

Re: We belong way down below - Jax Trager

Mensaje por Lily L. Potter el Jue Jun 26, 2014 8:05 pm

Podía ser muy inocente, pero ciertamente su imaginación no fallaba en imaginar todas las horribles cosas que esos dos hombres podían hacerle si no llegaba a alcanzar su varita a tiempo. No quería demostrar su cobardía, era una Gryffindor, se suponía que debía ser valiente, pero cada segundo que pasaba le estaba costando más. El puño del hombre apresaba sus cabellos y Lily podía sentir el peso de sus ojos sobre ella, y ni hablar de su respiración costante que caía en su aniñado rostro, como si fuera lo más normal del mundo, como si no estuviera cometiendo nada reprochable. El corazón de la bruja estaba tan agitado como una quaffle en pleno partido de quidditch y su lado más dramático - que parecía ocupar una gran parte de su personalidad - se preguntaba porqué le tenía que suceder a ella. Siempre había sido de esa clases de personas que buscaban sentirse en peligro, pero jamás habría deseado pasar por eso. En aquel momento estaba que se moría del miedo, pero seguramente después, cuando todo estuviera bien, se jactaría de lo impasible que se había mantenido. Porque sí, todo estaría bien, no estaba destinada a perecer aquella noche, esperaba un maldito milagro de Navidad, una fuerza sobrehumana que naciera en su interior y fuera capaz de apartar esos horribles y largos dedos que recorrían su cuello. Tenía ganas de vomitar, largarse a llorar, patalear, gritar, todo al mismo tiempo y, justo cuando creía que iba a perder los estribos, que iba a hacer algo que le costaría la vida, una voz ajena a sus captores resonó por el oscuro callejón.

Fue en aquel momento que los ojos de Lillian dejaron por fin el mugroso y decadente suelo bajo sus pies, posándose en aquella extraña aparición. Nada, exacto, nada, ¡NADA! ¿Pero que clase de salvador era ese? Las palabras no servían, quería golpes, quería quitarse de encima a ese sujeto que la estaba acosando e invadía su espacio personal. El recién llegado había hablado como si se tratara de algo que veía todos los días, con una especie de agresividad pasiva. Tal vez fue el hecho de que estaba demasiado ocupada quejándose internamente de su mediocre héroe o que el agarre del hombre se había intensificado con la aparición de alguien más, pero no fue capaz de salir de en medio cuando comenzaron a llover ladrillos sobre sus cabezas. En cuanto se encontró libre de ese asqueroso tacto, la pelirroja se lanzó a por su varita, siendo golpeada por varios pedazos de muro en el proceso. No le podían importar menos los golpes, por supuesto, se sentía plena de adrenalina, como si pudiera hacer cualquier cosa una vez libre. Se había, básicamente, tirado al asfalto, raspándose las manos en un intento desesperado de llegar a su arma y, justo cuando había logrado aferrarse a ella, otra mano la puso de pie. De no haber notado que quien la había ayudado no llevaba túnica oscura, probablemente le hubiera propinado un buen puñetazo, porque estaba jodidamente sensible y se sentía asqueada de que la tocaran.

Su mirada siguió el hechizo que salió disparado de la varita de su salvador, que intentaba deshacerse de uno de los hombres que la habían perseguido. Se arrepentía, ahora, de haber criticado su forma de rescatarla. Sin importar el ardor que aún sentía en la palma de su mano, empuñó su varita y lanzó un desmaius, que fue seguido de un mocomurciélago -una de las especialidades de su madre en maldiciones -, en dirección al hombre que la había apresado, que en aquel momento se frotaba la cabeza. Quería gritarle algo ofensivo, o siquiera darle las gracias a quien la había rescatado, pero las palabras simplemente no parecían querer salir. Estaba agradecida de que alguien hubiera acudido en su ayuda, pero se sentía patética. Se suponía que debía estar capacitada para situaciones de ese tipo, incluso a su corta edad, sus parientes habían enfrentado cosas mucho peores, se sentía inútil. En las sombras no pudo distinguir las facciones de su aliado, pero si notó que no era alguien demasiado mayor. ¿Lograrían escapar de esa? Lily puso todas sus esperanzas en las habilidades del desconocido a su favor.
Contuvo un grito cuando una luz verdosa le erró por poco e intentó colocarse a espaldas del héroe, como había visto hacer muchas veces a los hombres bajo el cargo de su padre durante sus prácticas y simulacros. Debía cubrirle las espaldas, no podrían largarse hasta no haberse desecho de los encapuchados.
avatar
Lily L. Potter
Alumno de Gryffindor
Alumno de Gryffindor

Imagen o Gif : Nombre Completo : Lillian Luna Potter
Bando : Orden del Fénix
Orientación Sexual : Heterosexual
Mensajes : 140

Ver perfil de usuario http://dissendium-rpg.foroactivo.mx/t149-lily-l-potter-id#491 http://dissendium-rpg.foroactivo.mx/t898-stand-by-the-queen-relaciones-de-lillian-potter#5078 http://dissendium-rpg.foroactivo.mx/t637-queen-in-the-north-lillian-potter#3389

Volver arriba Ir abajo

Re: We belong way down below - Jax Trager

Mensaje por Jax Trager el Jue Jun 26, 2014 9:17 pm

Como aspirante a auror, se llevaba entrenando ya tres años para situaciones cómo aquella, pero es ese momento, con el subidón de adrenalina recorriéndoles las venas, no estaba en condiciones para pararse a pensar en los supuestos prácticos que habían realizado en la academia, ni tampoco tendría tiempo para reaccionar si se paraba a hacerlo. Supongo que para eso servía repetir una y otra vez los mismos ataques, para que cuando los instintos de supervivencia se apoderaran de tí, pudieras realizarlos tan naturalmente como respirar. Y eso hizo o, al menos, lo intentó.

No eran demasiados, dos contra...¿uno y medio? La chica mostraba agallas y su mocomurciélago le hizo pensar en que haría bien en no subestirmarla. La notó colarcarse a sus espaldas mientras él hacía rebotar uno de los ataques contra una de las paredes del callejón y se movió para protegerla con su cuerpo. Puede que no la conociera de nada, pero por una vez sentía que estaba realizando el trabajo que con el que siempre había soñado. Cual tigre protegiendo a su cachorro, el sentido del deber le motivó, sintiéndose capaz de derrotar a todo el que se le pusiera por delante, aunque solo de la habilidad de esos carroñeros dependería el resultado de aquel encuentro. Tipos como aquellos solían ser buenos cazadores, aunque no tan buenos combatientes, pues su estilo era más bien el de atacar por la espalda.

Tras conjurar unos pájaros con los que mantener ocupado a uno de ellos, con una floritura de muñeca probó a realizar una de sus maldiciones favoritas, que hacían que los dedos del oponente se fueran cayendo uno a uno. Era una visión un tanto repelente, especialmente cuando la víctima comenzaba a gritar desesperado. Los efectos no duraban para siempre a no ser que tuvieran muy mala gana, pero el efecto en el oponente era devastador y por eso le gustaba tanto. Por suerte, aquel arriesgado movimiento funcionó y el que había perdido uno de sus dedos, tiró su varita al suelo intentando sujetarse los demás con cara de horror. Sin perder tiempo, lanzó un cofringo que no llegó a dar en el otro, quien desapareció de su vista.

Alarmado, pegó su espalda a la de la muchacha pelirroja, escudriñando la oscuridad en busca del oponente desaparecido. Por un momento, solo se escucharon las respiraciones agitadas de los chicos y los quejidos alarmados del tipo que veía caer sus dedos como si fueran hojas en otoño. Tenía un mal presentimiento. Aquellos tipos no eran de los que huían. Como fruto de una corazonada, tomó la mano de la chica, entrelazando sus dedos con fuerza y desaparecieron justo en el momento en el que su atacante regresaba, lanzándoles una maldición que se perdió, junto con ellos, en la oscuridad del callejón.

Aparecieron en mitad de una carretera, un un barrio muggle, y un coche rojo por poco los atropella. Aturdido e instigado por el cláxon del coche, se desplazó hacia la acera, aún de la mano de la pelirroja. "No te separes." Murmuró, sintiendo una fuerte punzaba en el torso y una presión en la boca del estómago nada más hacerlo. Bruscamente se llevó una mano a ese lugar y otra a la boca, no sabiendo muy bien si para evitar quejarse o vomitar. Supo que no se había desaparecido a tiempo cuando sintio una sustancia caliente y pegajosa entre sus dedos. Miró las manchas granates de su mano de forma distante, tomando una bocanada de aire fresco con una agitada respiración. Limpió la sangre en su cazadora, volviendo a presionar la herida después. "¿Estás bien?" Le preguntó, obviando sus aflicciones por un momento, casi como si todavía no hubiera asimilado que estaban allí y pudiera resetear y preocuparse por otra persona en su lugar. "Tenemos que seguir moviéndonos." Anunció con gravedad, mirando hacia los lados, tratando de recuperar el control de la situación. No se detuvo a examinar el alcance de la maldición. Estar herido no significaba que la partida hubiese terminado. Aquello no era una simulación. Necesitaban continuar, especialmente ahora que la adrenalina aún no le había abandonado y podía ignorar las heridas por un tiempo. Los carroñeros eran expertos rastreadores y Jackson suponía que no los iba a dejar escapar tan fácilmente.
avatar
Jax Trager
Academia del Ministerio
Academia del Ministerio

Imagen o Gif : Nombre Completo : Jackson Trager
Bando : Casus Belli
Orientación Sexual : Pansexual
Mensajes : 14

Ver perfil de usuario http://dissendium-rpg.foroactivo.mx/t953-jax-tig-trager-id#5434 http://dissendium-rpg.foroactivo.mx/ http://dissendium-rpg.foroactivo.mx/

Volver arriba Ir abajo

Re: We belong way down below - Jax Trager

Mensaje por Lily L. Potter el Lun Jun 30, 2014 4:07 pm

Se agachó un poco, instintivamente, cuando unos escombros cayeron de la pared cercana después de que un hechizo rebotara en ella, pero no hizo falta, pues su salvador se colocó de una manera que impedía el pase de los pedazos de muro. Se sentía como toda una damisela en peligro, cosa que la estaba frustrando bastante. Lily quería decirle que podía defenderse sola, que no necesitaba de su ayuda, por más desagradecida que sonara, pero evidentemente sí lo hacía. Es decir, si no hubiera sido por el muchacho, a quien aún no lograba verle bien la cara pues que estaba a sus espaldas, podría haberle sucedido cualquier cosa. Odiaba el hecho de haberse dado cuenta de que era una inútil, de que no podía cuidarse sola. Siempre había creído ser una jovencita audaz y valiente, que podía resultar bastante histérica e insoportable, pero que siempre hacía lo necesario cuando llegaba la hora. Se había dado cuenta de que era simplemente una chiquilla estúpida. Detrás del joven se sentía incluso más pequeña de lo que era, de lo que siempre se había sentido.

Continuaba lanzando hechizos a quien había la había apresado en ese oscuro callejón, furiosa con sus ínfimas habilidades, pero se detuvo en cuanto una bandada de pájaros salió disparada de la varita de quien la protegía hacia el otro de los rivales. La pelirroja no fue capaz de procesar muy bien lo que vió después porque entre su corazón acelerado, sus manos sudorosas y el asco que le dió todo, se le hacía muy difícil pensar. Juraba haber visto como los dedos de su atacante se caían al suelo, pero seguramente se lo estaba imaginando, seguramente el miedo le hacía estando ver cosas que no eran. Es decir, vamos, que ella no conocía ninguna maldición capaz de hacer eso. El roce de su espalda contra la del muchacho la hizo mirarlo de reojo, en busca del porqué de tanta tensión, y luego lo notó. Uno de los hombres de negro se había esfumado. Los ojos pardos de Lillian buscaron con desesperación en la oscuridad, mientras una banda sonora de gritos que profería el otro sonaba de fondo, era inútil, ya no estaba allí. No opuso resistencia cuando el héroe de su horrible aventura le tomó la mano y los hizo desaparecer en la oscuridad. Tampoco gritó cuando vió que la maldición se dirigía a ellos, lo último que vió fue penumbra, una penumbra incluso más oscura que la del callejón.

Una fuerte bocina la hizo abrir los ojos y, sobresaltada por el automovil que casi los pisaba, la bruja se llevó la mano en la que sostenía la varita al corazón. Eran demasiados sustos para un solo día, demasiados sustos para toda una vida. Se vió arrastrada a la vereda, salvada una vez más por el misterioso joven. Oh, que aún estaba sosteniendo su mano. Lily estaba sonrojada, pero ciertamente no se debía a eso. Parecía que le había comido la lengua el gato, pues tampoco dijo nada cuando el muchacho le advirtió que no se alejara de él. Y eso que usualmente la chica Potter era un torbellino de palabras. Cuando soltó su mano, finalmente puso verdadera atención a quién banshee era el que la había rescatado de esa pesadilla que vivía estando despierta. Le sorprendió descubrir un brillo de sorpresa en los ojos claros de su acompañante y lo vió llevarse una mano hacia su estómago. Su mirada volvió a subir al rostro del muchacho cuando lo escuchó hablar, pero ignoró sus palabras. Había visto la mueca que había hecho el joven y no pensaba dejarla pasar. Eh, que le debía un grandísimo favor y, si él se había lastimado, era por culpa suya. Algo le pasaba, seguramente estaba herido. Y, como la pelirroja era toda una insoportable, no pudo evitar comentarlo.

—Milagrosamente estoy entera, pero no me parece que TÚ estés demasiado bien.— Lo acusó entre respiraciones entrecortadas, algo exagerada al hablar de su entereza, mientras miraba a su alrededor. No sabía decir exactamente dónde estaban, seguramente en algún lugar de Londres o sus periferias. Sabía que tenían que seguir en movimiento, no era tan tonta como para no saber que eran capaces de rastrearla, pero una parte de ella se negaba a creer que todo eso estaba pasando de verdad. Joder, si no moría allí con ese buenorro - porqué sí, a pesar de estar tremendamente alterada, siempre notaba ese tipo de cosas -, su familia se encargaría de asesinarla. ¿Cómo iba a explicar su estado?  ¿Cómo iba a volver a casa desde donde fuera que estaba? ¿Como iban a deshacerse de esos extraños encapuchados?
avatar
Lily L. Potter
Alumno de Gryffindor
Alumno de Gryffindor

Imagen o Gif : Nombre Completo : Lillian Luna Potter
Bando : Orden del Fénix
Orientación Sexual : Heterosexual
Mensajes : 140

Ver perfil de usuario http://dissendium-rpg.foroactivo.mx/t149-lily-l-potter-id#491 http://dissendium-rpg.foroactivo.mx/t898-stand-by-the-queen-relaciones-de-lillian-potter#5078 http://dissendium-rpg.foroactivo.mx/t637-queen-in-the-north-lillian-potter#3389

Volver arriba Ir abajo

Re: We belong way down below - Jax Trager

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.